Parricidio y agalma

 

Lo que sabe José Bretón de psicoanálisis quizá no va más allá de la existencia de este término; pero lo que sin duda no desconoce quien acaba de ser declarado culpable de dos asesinatos (sus hijos Ruth y José, de seis y dos años), acto sobrecogedor donde los haya, es que para no pocas mujeres, -también para algunos padres¬-, aun en nuestra época hipermoderna, los hijos son el agalma, el objeto más preciado, como dijo Freud al descubrir el porqué de ese deseo. Más allá pues de la fenomenología psicosocial del llamado “instinto materno”, se encuentra el sentido inconsciente de ese objeto de deseo con el que se puede infligir (en esta ocasión a la mujer de filicida) el mayor daño imaginable a un ser humano.

 

Girona, 12/07/2013

José Miguel Pueyo